Mitos que no son verdad

Martes, 16 de Abril de 2019

La historia no ha sido justa con el huevo. No sé sabe muy bien por qué, durante un tiempo no muy lejano se dijeron auténticas barbaridades sobre este alimento, llegándose a asegurar que no eran beneficiosos para nuestro organismo. Pero la ciencia se ha encargado de desmentir los principales mitos nocivos de este maravilloso producto, concluyendo de forma fehaciente que su ingesta es saludable y necesaria en cualquier dieta.

En este artículo explicamos las principales falsedades sobre los huevos que debería saber:

  • Hace aumentar el colesterol. Es completamente falso. Es cierto que la yema contiene colesterol, pero no es dañino para el cuerpo. Las personas que sufren colesterol sólo deberán moderar el consumo de huevos, pero no eliminarlos de su dieta, ya que su ingesta favorece las capacidades cognitivas, la memoria y la formación de neuronas.
  • No son buenos para los deportistas. Otra mentira: la clara es ideal para recuperarse después de un esfuerzo físico.
  • Comerlos crudos aporta más proteína. Seguramente alguna vez has visto escenas de películas en las que el protagonista consume huevos crudos para ganar proteína. Pues necesita saber que ingerirlos en estas condiciones es peligroso, ya que puede contener bacterias que causan la salmonella. La proteína continuará siendo la misma en el huevo crudo que en el cocinado.
  • Favorece las enfermedades cardiovasculares. Falso. Numerosos estudios científicos han revelado que el consumo de hasta dos huevos al día no supone ningún riesgo para la salud ni tampoco aumenta la posibilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular.
  • Los huevos deben lavarse siempre. No. La cáscara está recubierta por una capa protectora, conocida como cutícula, la cual impide que las bacterias entren. Si se lavan los huevos, hay que consumirlos en seguida; los que estén rotos, hay que rechazarlos.
  • Si comes huevo, no comas carne. Ambos son excelentes alimentos para aportar proteína de manera natural y perfectamente complementarios, aunque el huevo es también una buena alternativa a la carne y al pescado.
  • Son mejores los huevos blancos. No hay ninguna diferencia entre los diferentes tipos de huevos desde un punto de vista nutricional. De hecho, la diferencia se encuentra en las gallinas: las de pluma blanca ponen huevos blancos y las de pluma roja o color café ponen huevos de color café. Tan simple como eso.